sábado, 15 de agosto de 2009

El caso de Aung San Suu Kyi

Human Rights Watch (HRW) criticó el "abuso de poder" del gobierno militar de Birmania por la condena este martes de la líder opositora Aung San Suu Kyi, Premio Nobel de la Paz, a otros 18 meses de arresto domiciliario en un juicio que "fue una farsa". "Este juicio fue una farsa, una brutal distorsión del proceso legal", dijo Brad Adams, director para Asia de HRW, con sede en Nueva York.

"Este veredicto de culpabilidad con motivaciones políticas" es un "censurable abuso de poder de parte del gobierno militar" de Birmania, agregó. Aung San Suu Kyi fue sentenciada a tres años de cárcel y trabajos forzados por un tribunal reunido en la prisión de Insein, al norte de Rangún, pero el jefe de la junta militar en el poder, Than Shwe, conmutó esa pena a 18 meses de arresto domiciliario.

De todos modos, el fallo priva a Suu Kyi de la posibilidad de participar en las elecciones prometidas por la junta militar para el año próximo. Suu Kyi, de 64 años, fue declarada culpable de haber transgredido las reglas de su arresto domiciliario, por el extraño incidente que se produjo en mayo pasado cuando dio alojamiento a un estadounidense, John Yettaw, que había conseguido llegar a nado hasta su vivienda, situada a orillas de un lago.

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