miércoles, 28 de octubre de 2009

Indigenas guatemaltecos agradecen a Mexico refugio

Miles de indígenas guatemaltecos que se refugiaron en México para escapar de la guerra rindieron este martes un reconocimiento a ese país ante la presencia de los presidentes Felipe Calderón y su homólogo anfitrión Alvaro Colom.
Concentrados en una pista de aterrizaje, que también está convertida en campo de fútbol de la aldea Xalbal -en el departamento de Quiché-, unos 400 km al norte de la capital, unos 7.000 indígenas, en su mayoría retornados de México, agradecieron el apoyo brindado por esa nación que les ayudó a sobrevivir al conflicto armado.
"Fuimos despojados de nuestras tierras (a causa de la guerra), pero México como un pueblo solidario nos abrió los brazos y nos dio esperanzas (de vivir)", comentó en su discurso el representante de los repatriados, Rubio Mejía.
Aseguró que nunca se sintieron como extranjeros en México debido a que comparten el mismo idioma, las mismas costumbres y la cultura ancestral maya, tras indicar que miles de familias se quedaron a vivir en ese suelo y ahora ya adquirieron esa nacionalidad.
La población indígena y campesina de Guatemala fue víctima de atrocidades por parte del Ejército durante ese conflicto (1960-1996), por lo que México abrió sus fronteras para que las víctimas de la represión pudieran refugiarse.
Mejía también entregó a los gobernantes varios obsequios locales, entre ellos atuendos indígenas mayas, el pueblo al que pertenecía el 83,33% de los 200.000 muertos o desaparecidos que dejó el conflicto bélico, según un informe auspiciado por la ONU, el que calificó la masacre de genocidio.
El gobernante mexicano agradeció el reconocimiento, tras indicar que su gobierno en los próximos meses podría permitir el ingreso sin visa a cuatro estados cercanos a Guatemala.
A su vez, Colom agradeció el apoyo mexicano que ayudó "a salvar muchas vidas", pues en los Estados mexicanos de Chiapas, Campeche y Quintana Roo se refugiaron unos 45.000 guatemaltecos para escapar de la política contrainsurgente o los ataques de la guerrilla izquierdista.
Colom, que no pudo contener el llanto, reconoció que no vivió las atrocidades que se cometieron durante la guerra, pero puede sentir "el dolor y sufrimiento por lo que pasó".
Por ello, consideró que ahora es necesario llevar el desarrollo, educación, salud y vivienda a esta zona rural guatemalteca, adonde sólo se puede ingresar en vehículos de doble tracción o por vía aérea, ya que las carreteras son de tierra y están en malas condiciones.
El gobernante guatemalteco condecoró con la Orden del Quetzal en el grado de Gran Cruz al pabellón nacional de México, el galardón más importante que otorga Guatemala.
Tras concluir la actividad, Colom y Calderón viajaron vía aérea a otro poblado para inaugurar las instalaciones aduaneras de México en el puerto fronterizo de El Ceibo, en Petén (norte), y colocarán la primera piedra del edificio aduanero de Guatemala.
Con esta actividad, Calderón dará por terminada la visita oficial que inició el lunes al inaugurar la interconexión eléctrica entre los dos países en la subestación Los Brillantes, unos 200 km al sur de la capital, que va a beneficiar a más de un millón de guatemaltecos.
En el marco de la visita, los mandatarios acordaron además unir esfuerzos en la lucha contra el narcotráfico, una lacra que afecta particularmente a los dos países, así como otras formas del crimen organizado como la trata de personas, el lavado de dinero y el tráfico de armas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario