jueves, 19 de noviembre de 2009

Marruecos y los derechos humanos

La comisión que elabora el Plan de Acción Nacional marroquí en materia de Democracia y Derechos Humanos (PANDDH) prevé presentar en febrero próximo al Gobierno de Rabat este programa, una "decisión sin retorno" a favor del Estado de derecho y las libertades fundamentales.

En un encuentro con la prensa en Madrid durante su visita de trabajo a España, una delegación del Comité de Pilotaje del plan subrayó hoy la importancia de implicar a todos los actores, tanto oficiales como de la sociedad civil, en la elaboración del mismo para que sea "un espacio en que se reúnan todas las fuerzas (...), un programa de compromiso para todos".

Por ello, también participan los sectores religiosos porque, como recordaron los miembros de la delegación, Marruecos es un Estado musulmán, pero siempre respetando la pluralidad, la diversidad y, por encima de todo, los derechos fundamentales, como manera de evitar cualquier forma de integrismo.

Subrayaron que no hay que mezclar la religión con los extremismos y, al respecto, Mohamed Lididi, representante de la Institución Nacional de Defensa de los Derechos Humanos, puntualizó que "el terrorismo es el primer enemigo de los derechos humanos porque no cree en el derecho a la vida".

Durante su visita de trabajo para ver la experiencia española, celebrada entre ayer y hoy y que calificaron de "muy interesante", la delegación mantuvo diversas reuniones con representantes del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Defensor del Pueblo y la Comisión de Exteriores del Parlamento español.

En el Ministerio de Exteriores, informaron, se habló de un acuerdo para desarrollar la cooperación sobre derechos humanos y democracia y "hemos encontrado la firme voluntad" de España de acompañar a Marruecos en esta tarea.

La delegación planteó, además, la creación de una red para planes nacionales de derechos humanos en la cuenca mediterránea "y hemos encontrado una disponibilidad española para llevar esta propuesta a la realidad".

La idea es llevar esta iniciativa al resto del Mediterráneo, dado que en la zona sólo España tiene un Plan de Derechos Humanos, aprobado en 2008, y en la región de África del Norte y Oriente Medio Marruecos es el único país embarcado en la elaboración de un programa de estas características.

Además, se ha acordado con España el intercambio de visitas entre los encargados de estos planes.

Los responsables de preparar el PANDHH destacaron que el plan, en el marco de la Declaración de Derechos Humanos de la ONU y las recomendaciones de la Conferencia de Viena de 1993, ha de ser "un plan propio acorde con Marruecos, con los valores internacionales compartidos, con la convicción de que somos un miembro de la comunidad internacional y compartimos valores y principios".

"Lo más importante es cómo desarrollar nuestro trabajo para dar respuesta a nuestras aspiraciones y llegar a tener un plan que goce de consenso y credibilidad, según lo acordado internacionalmente", agregaron, para resaltar la importancia de proteger a los colectivos más vulnerables como las mujeres, los menores, los discapacitados, la tercera edad o los detenidos.

Los miembros de la delegación señalaron que se han desarrollado unos programas para reparar el llamado "daño colectivo" en varias zonas del país, en referencia también a las Provincias del Sur (denominación oficial marroquí del Sahara Occidental),

Asimismo, se busca preservar "la memoria colectiva" de las zonas donde había centros de detención, como erigir monumentos conmemorativos a las víctimas o convertir los antiguos centros de detención en círculos culturales.

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