sábado, 8 de mayo de 2010

Abuso politico en Venezuela

El PSUV escogió en primarias el domingo a 110 aspirantes que competirán en las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre por otros tantos escaños de los 165 de la Asamblea para el periodo 2011-2015.

Otros tres asientos están reservados para representantes de los pueblos indígenas y las restantes 52 candidaturas del PSUV serán asignadas en las 24 regiones del país por la dirección del partido, presidido por el mandatario Hugo Chávez.

"¿En qué cabeza cabe que, si estamos eligiendo a los candidatos para el parlamento, haya la posibilidad de que nosotros pensemos en suprimir la Asamblea Nacional?", replicó Chávez en tono áspero a una reportera de televisión que le preguntó sobre el tema después de que el mandatario sufragó en las primarias.

Al mismo tiempo Chávez defendió que las comunas en formación, como aglomerados de consejos comunales en barriadas, se doten de una "carta magna comunal", y puedan "por ejemplo prohibir que se fume en sitios públicos o se venda cerveza en calles de esa comuna".

"Es el concepto del pueblo legislador, del que hablaba Simón Rodríguez", dijo Chávez, en alusión al pedagogo nacido en Venezuela en 1771 y muerto en Perú en 1854, maestro del libertador Simón Bolívar (1783-1830).

Uno de los vicepresidentes del partido, Aristóbulo Istúriz, quien ganó una nominación al parlamento por Caracas, aseguró que "tenemos la obligación de avanzar para derrumbar el Estado liberal burgués y construir el Estado socialista".

"Dentro del cambio del Estado, lo primero que tenemos que hacer es cambiar la propia estructura de la Asamblea (Nacional). Dentro de ello es que el presidente ha lanzado el concepto del pueblo legislador", añadió Istúriz.

Analistas de oposición, como Armando Durán y Carlos Blanco, sostienen que Chávez busca ejercer un control total de instituciones como las Fuerzas Armadas y el parlamento o en su defecto erigir un poder paralelo, que en un caso serían las milicias populares y campesinas, y, en otro, comunas que legislen al margen de la Asamblea.

Sin embargo, la primaria del domingo apuntala al Poder Legislativo convencional.

El actual parlamento quedó en los comicios de 2005 en manos de legisladores oficialistas, pues la oposición, disminuida tras sucesivos reveses, se marginó de esa consulta tras alegar falta de transparencia en el poder electoral.

Luego, una docena de parlamentarios se declararon opositores o independientes.

La coalición opositora, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), viró su conducta de 2005 y hace una semana escogió a sus candidatos a la Asamblea con una combinación de elecciones primarias en algunos circuitos y consenso entre decenas de partidos en la mayoría de los casos.

"Si la oposición hubiese escogido todos sus candidatos en elecciones primarias la participación habría sido semejante a la del oficialismo, pues las fuerzas entre ambos bloques lucen parejas", dijo a IPS el experto Eduardo Semtei, ex directivo del Consejo Supremo Electoral y por años activista del oficialismo.

La MUD escogió en primarias a sólo 22 aspirantes, convocando a 361.000 electores, 9,4 por ciento del padrón electoral concernido.

El PSUV, en consulta a sus 6,8 millones de inscritos, informó de una asistencia de 2.539.852 votantes, es decir, 38 por ciento de la militancia.

Según Semtei, "el resultado es muy magro, pues los altos mandos del PSUV esperaban la asistencia de unos cinco millones de sus seguidores".

Alfredo Keller, de la encuestadora Keller y Asociados, también estimó que las cifras de participación en una y otra acera permiten proyectar que las fuerzas lucen parejas en este país de 17,5 millones de electores.

En los comicios de gobernadores y alcaldes de 2008, el PSUV consiguió 52,5 por ciento de sufragios, mientras los partidos de la MUD 43 por ciento. Sin embargo, si esos números se repitiesen en septiembre para la Asamblea, la asignación de escaños por mayoría entregaría al menos dos tercios al oficialismo.

Los miembros del PSUV no ocultan que, si ganan por amplia mayoría, acelerarán la "marcha hacia el socialismo del siglo XXI", un proceso marcado en los últimos años por fuertes programas sociales, estatización de empresas, acaparamiento del espectro radioeléctrico y discurso antiimperialista.

Según el mandatario, si la oposición se impone en el parlamento "vendrán por mí, no legislarían sino que suprimirían las leyes que han beneficiado al pueblo, y buscarían desestabilizar el país hasta lograr mi derrocamiento".

Los portavoces de la MUD, en cambio, sostienen que de ganar la Asamblea no buscarán derrocar a Chávez --cuya tercera Presidencia concluirá en enero de 2013, pero puede presentarse a la reelección en 2012--, pero investigarán sus gastos fuera del presupuesto, sobre todo en el exterior, y limitarán sus alocuciones de radio y televisión.

Los opositores también proponen una ley de amnistía, pues consideran que hay más de 30 presos políticos y decenas de opositores exiliados

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada