miércoles, 7 de julio de 2010

Ex prisioneros de guantanamo en huelga de hambre

Este viernes ingresa en su décimo día la huelga de hambre que llevan a cabo tres ex reclusos de Guantánamo que, desde hace cinco meses, permanecen detenidos en la occidental cárcel eslovaca de Medvedov.

"Me siento débil y enfermo, y estoy empeorando. Pero no pararé hasta obtener una solución a mis problemas y, si debo hacerlo, continuaré con mi huelga de hambre hasta morir", dijo a IPS Adil Al-Gazzar, uno de ellos.

Según él, las condiciones de su reclusión en Eslovaquia son perores que las vividas en la cárcel que Estados Unidos administra en la bahía cubana.

Al-Gazzar, de Egipto, Poolad Tsiradz, de Azerbaiyán, y Rafik Al-Hami, de Túnez, llegaron a Eslovaquia en enero, luego que las autoridades de este país accedieron a recibir a los detenidos bajo un acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, mientras el presidente Barack Obama intentaba cerrar la controvertida cárcel en Cuba.

Los tres pasaron años en prisión. Sostienen que los recluyeron por error y niegan ser terroristas.

Pero Al-Gazzar, un ex soldado egipcio que en noviembre de 2001 perdió una pierna tras un ataque de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, cuando era voluntario de la Medialuna Roja en ese país, dijo que, desde su llegada, a los tres se les negaron libertades básicas, a una escala peor que cualquier experiencia vivida en Guantánamo.

"En Guantánamo me permitían estar afuera 20 horas al día. Aquí se me permite salir soalmente una hora. No tengo idea de por qué. En Guantánamo me permitían rezar con otros musulmanes en una mezquita, pero aquí eso tampoco se me permite. Ellos dicen que sería un riesgo para la seguridad. ¿Por qué? No lo entiendo", dijo a IPS.

"Nadie de las autoridades eslovacas nos ha hablado. Cuando pregunto sobre todas estas cosas, ellos siguen diciendo lo mismo: que no tienen tiempo para hablar con nosotros", agregó.

A otros refugiados en el centro de detenciones se les ordenó no hablar con los tres hombres, y los medios de comunicación locales informaron que, cuando se les permite salir durante una hora, los siguen guardias armados. Los tres hombres también se quejan de que los mantienen aislados, y solamente los pueden visitar sus abogados.

También se reclamó que las autoridades eslovacas engañaron al trío sobre cuánto tiempo tendrían que permanecer detenidos al llegar a este país europeo.

Al-Gazzar dijo a un periodista local que entonces se les dijo que estarían libres con algunas restricciones. Cuando llegaron a Eslovaquia les informaron que estarían seis meses en un centro de asilo, recordó. Ahora les dijeron que estarán otro medio año más en una cárcel diferente.

En casos donde los prisioneros de Guantánamo fueron reubicados en otros países de Europa, se les brindó vivienda en un plazo de semanas, y se les permitió vivir libremente y recibir ayuda para integrarse a la sociedad, según activistas que realizan un seguimiento del destino que han corrido esas personas.

"En otros países, la gente como nosotros recibe dinero, viviendas y conexiones a Internet. A nosotros no nos permiten conectarnos a Internet. ¿Por qué no? No nos dicen", declaró Al-Gazzar a IPS.

Organizaciones de derechos humanos han condenado el hecho de que las autoridades no les concedieran ningún estatus legal aunque ya hace cinco meses que están en el país.

También cuestionan que los hombres estén en un centro de detenciones aunque cuando llegaron a Eslovaquia el Ministerio de Relaciones Exteriores dijo públicamente que no eran delincuentes.

"Los prisioneros dijeron que aquí enfrentan una situación peor que la de Guantánamo. Pero lo que más les preocupa es su estatus, muy poco claro, y es por esto que están en huelga de hambre. Hemos hablado con las autoridades y nos han dicho que ‘su estatus se decide en el momento’, cinco meses después de que llegaron", dijo a IPS Branislav Tichy, director de la filial eslovaca de Amnistía Internacional.

"El periodo normal para procesar las solicitudes de asilo es de tres meses, pero las autoridades dicen que ellos no están en ningún procedimiento de asilo, así que su estatus no está claro. Esto es lo que los tres hombres y nosotros queremos que se resuelva. Amnistía viene pidiendo a las autoridades que resuelvan esto desde el día en que llegaron aquí", agregó.

Algunos observadores señalan que el tratamiento que reciben los tres prisioneros plantea dudas sobre si las autoridades eslovacas los están cuidando como deberían.

La Oficina de Migraciones del Ministerio del Interior de Eslovaquia, que tiene a su cargo los casos de los tres hombres, rechazó sus reclamos, diciendo que padecen estrés post-traumático.

Bernard Priecel, director de esa Oficina, declaró a los medios de comunicación locales que los hombres "disfrutan de elevados estándares, tanto en términos de seguridad como del proceso de reintegración en sí, y están recibiendo tratamiento personal ocho horas al día, lo que incluye atención psicológica y clases de idioma eslovaco".

A raíz de la huelga de hambre, el Ministerio del Interior sugirió que los hombres sean trasladados a una pensión.

Sin embargo, Al-Gazzar dice que hasta algún representante del gobierno eslovaco hable con él y resuelva su falta de libertad y su estatus legal, continuará realizando huelga de hambre

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