domingo, 18 de julio de 2010

Salud al borde de un colapso

El sistema de salud de Corea del Norte se encuentra en una situación crítica y requiere ayuda, advirtió este jueves la organización humanitaria Amnistía Internacional.

En el informe "The Crumbling State of Health Care in North Korea" ("El desmoronamiento de la atención a la salud en Corea del Norte"), divulgado en Nueva York, el grupo señaló que la situación es tan grave en ese país asiático que se realizan amputaciones y otras cirugías importantes sin anestesia.

Las clínicas y hospitales norcoreanos están "arruinados y operan con frecuentes cortes de energía y sin calefacción". Aunque la asistencia médica gratuita está garantizada para todos, los médicos no reciben su salario y tienen que cobrarles a los pacientes, que a veces pagan hasta con cigarrillos o ropa.

Se supone que las medicinas son entregadas en forma gratuita en los hospitales, pero Amnistía señala que los norcoreanos aceptan por "conocimiento común" que son vendidas en el mercado negro por personas sin capacitación que aconsejan sobre su uso a la población.

Entre los medicamentos más vendidos se destaca el "jeong tong pyeon", un analgésico altamente adictivo derivado del opio.

Mientras, representantes de la misión diplomática norcoreana en la Organización de las Naciones Unidas negaron las afirmaciones de Amnistía.

"Cada ciudadano en Corea del Norte tiene derecho a plena atención médica gratuita", dijo a IPS un funcionario de la delegación.

"El sistema de atención médica universal de Corea del Norte es de servicio completo gratis, sin cargo por los medicamentos, vacunación, exámenes médicos, cirugías, etcétera. El gobierno les paga adecuadamente a todos los médicos", agregó.

Corea del Norte es parte de la Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que obliga a los miembros a proteger los derechos de la población a "los mayores estándares alcanzables de salud", como señala el informe de Amnistía.

La información provista por la organización se basa en el testimonio de 40 norcoreanos que abandonaron el país entre 2004 y 2009, algunos de los cuales vivían cerca de la frontera o tenían familiares en países vecinos.

Varios hicieron mención a la propaganda práctica de mezclar "alimentos silvestres", como cortezas de árbol y malezas, con granos para poder "hacer que la comida dure más". Esta costumbre ha tenido un impacto negativo en la salud, y se incrementó 20 por ciento en 2008, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

El gobierno de Corea el Norte no ha aceptado ayuda humanitaria de Estados Unidos desde marzo de 2009, según el informe, debido a las "tensas relaciones", y pidió al PMA que enfocara su asistencia en 65 condados y siete provincias, cuando antes la dirigía a 131 condados y ocho provincias, según explica la propia agencia de la ONU en su sitio web.

"Las operaciones cambiaron de objetivo debido a la sostenida situación de bajos recursos", dijo a IPS la portavoz del PMA para Corea del Norte, Lena Savelli.

"Se priorizaron las existencias de alimentos disponibles para distribuir productos fortificados a los grupos más vulnerables", entre ellos mujeres y niños, agregó.

Mientras, datos publicados por el PMA muestran que 33 por ciento de la población está desnutrida.

"Con la dimensión actual de las operaciones y los recursos disponibles, el PMA sólo puede abordar parte de la brecha alimentaria que enfrenta el país. En lo que va de 2010, el PMA ha distribuido unas 40.000 toneladas de alimentos a los norcoreanos hambrientos, y hay en planes otras 44.250 toneladas hasta fin de año, en caso de que los donantes aporten suficientes fondos", explicó Savelli.

Savelli dijo que la falta de financiamiento por parte de donantes sigue siendo un importante desafío. Éste "frecuentemente nos obliga a recortar las actividades, eliminar a ciertos grupos de beneficiarios de las listas de distribución, limitar la asistencia alimentaria a raciones parciales de productos fortificados y cancelar proyectos en el marco del desarrollo comunitario".

La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, visitó el país en abril y dijo que se había alcanzado importantes logros en la cobertura de la inmunización y en la salud materna e infantil.

Sin embargo, el informe señala que las condiciones siguen siendo difíciles. El ex director general de la OMS Gro Harlem Brundtland dijo a la prensa en 2001 que el sistema de salud de Corea del Norte estaba cerca del colapso, y que se necesitaba equipamiento, medicinas, electricidad y dinero para impedir una crisis sanitaria más importante.

Actualmente, según Savelli, un tercio de los niños menores de cinco años padecen atrofias y un cuarto de las mujeres embarazadas están desnutridas. Entre los 2,5 millones de personas que el PMA toma por objetivo, 80 por ciento son descritas como "grupos vulnerables", a los que se brinda apoyo nutricional.

"El PMA apoya a 11 fábricas locales que producen alimentos en el país. Para garantizar que la asistencia llegue a las mujeres y los niños que la necesitan, los alimentos se distribuyen a través de instituciones como orfanatos, jardines de infantes, guarderías, escuelas primarias y hospitales", señaló Savelli.

En el informe, Amnistía urge "al gobierno norcoreano a garantizar que el Estado cumpla sus obligaciones nacionales e internacionales de respetar" y proteger el derecho a la salud.

También alienta a Corea del Norte a "cooperar estrechamente con la ONU en el abordaje de la inseguridad alimentaria, la salud y otros asuntos relacionados en el país".

El reporte llama a la comunidad internacional a "asegurar la provisión de asistencia humanitaria en Corea del Norte en base a la necesidad, y no está sujeta a condiciones políticas".

"El gobierno da la bienvenida a la cooperación internacional en el área de la salud", dijo a IPS el funcionario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada