sábado, 4 de diciembre de 2010

Arte por la tolerancia

Seis jóvenes fotógrafos tailandeses esperan, hasta el 17 de este mes, que su trabajo llame la atención sobre los derechos humanos en este país del sudeste asiático.

Entre ellos se encuentra el activista social Sarawud Hengsawad y el célebre actor, cantante y letrista Wannasingh Prasertkul.

Son 27 las imágenes componen la muestra "Human Rights / Human Wrongs" (polisémico juego de palabras que, entre otras cosas, equivaldría a Derechos humanos / Injusticias humanas), organizada por la Fundación Friedrich Naumann en colaboración con el Instituto Goethe de Tailandia.

En un contexto político plagado por la violencia desde el golpe militar que en septiembre de 2006 derrocó al entonces primer ministro Thaksin Shinawatra, la exhibición intenta mostrar cómo "personas de diferentes antecedentes abordan los derechos humanos, el respeto y la responsabilidad".

"En este momento hay muchos asuntos todavía en debate. Estamos en medio de un cambio en la sociedad tailandesa", dijo Wannasingh, quien fue invitado por la fundación alemana en Tailandia a participar en la muestra, a fin de atraer a una audiencia más joven.

"En términos de política, hay muchos hechos que nos alientan a repensar qué clase de sociedad queremos ver en el futuro", agregó.

"No puedo decir con certeza qué dirección tomaremos en el futuro, pero sí que ahora están ocurriendo muchos cambios", agregó.

Aparte de experimentar un subibaja político, el país afronta presiones sociales que han aumentado a raíz del rápido desarrollo económico. La mayoría de las obras en exhibición reflejan una Tailandia serena, aún en instancias donde se muestra el rostro de la pobreza.

"Todos los ciudadanos deberían participar" en el proceso de "definir qué es necesario para la sociedad", dijo Norbert Spitz, director del Instituto Goethe en Bangkok.

"Definitivamente es un enorme privilegio para los artistas comentar el desarrollo de la sociedad a través de sus creaciones subjetivas", sostuvo.

"La fotografía es el medio perfecto para volvernos conscientes de cosas de las que podemos no darnos cuenta en nuestras rutinas diarias. La ventaja de la fotografía se que congela el tiempo", añadió.

Otro de los fotógrafos, Arthit Tangtatsawad, viajó por toda Tailandia para captar sus imágenes, que reflejaron su preocupación por la creciente desigualdad dentro de un país cuyos vecinos a menudo consideran un modelo a seguir.

Por ejemplo, según Arthit, aunque en los últimos meses partes de Tailandia resultaron afectadas por inundaciones, los habitantes de la capital, donde se implementaron medidas para aliviar los efectos de las lluvias, no hicieron lo suficiente para ayudar a los damnificados.

Arthit cree que los tailandeses tienen que trabajar juntos y mirar más allá de las diferencias sociales y políticas para que el país pueda avanzar.

Pero para muchos el concepto de derechos humanos puede ser difícil de aprehender, dijo Natthinan Intarajump, estudiante de abogacía en la Universidad Chulalongkorn de Bangkok.

"La gente cree distintas cosas sobre los derechos humanos, por lo que resulta difícil definirlos", señaló Natthinan, quien asistió a la inauguración de la exposición tras enterarse a través de la cuenta de Wannasingh en la red social Twitter.

"Esta exhibición no nos da la definición exacta de los derechos humanos, sino el punto de vista de los fotógrafos", agregó.

Pero tal vez es la abundancia de puntos de vista diversos, y a veces opuestos, lo que mejor ilustra la lucha por los derechos humanos en lo que continúa siendo un país profundamente dividido.

De hecho, este acertijo no tiene una solución única, fácil y general.

"Todos tienen derecho a la libertad de expresión" y "nadie tiene derecho a violar los derechos ajenos", señala el programa de la exhibición.

"Sin importar cuán dividida pueda estar la sociedad, cada ciudadano debería respetar la opinión del otro", añade.

Por ejemplo, "entre algunos residentes de Bangkok hay rumores de que las protestas de los ‘camisetas rojas’ (pro Thaksin) están violando sus derechos de vivir sin que sus vidas cotidianas se vean alteradas", dijo un habitante de la capital que pidió no ser nombrado.

"Tailandia era un país donde todos se aceptaban con poca dificultad, pero ahora nos estamos transformando en una nación muy poco tolerante hacia quienes piensan diferente", dijo Wannasingh.

"No creo que (mis fotografías) ayuden en absoluto. No creo que sean tan buenas", agregó sonriendo quien por primera vez tomó en serio su cámara en mayo.

"Pero quiero tocar algunos asuntos sociales que me preocupan, principalmente los relativos a la tolerancia en Tailandia", dijo, invitando a los espectadores a "abrir sus mentes".

"He viajado a muchas partes de Asia (…) y he visto muchas culturas diferentes (…) y he llegado a la conclusión de que uno no tiene que entender realmente los distintos modos de pensar; simplemente necesita aceptarlos como son", opinó Wannasingh

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